20, 21, 22  julio  2018
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  un pirineo extremo • un recorrido infinito
20, 21, 22  julio  2018

NOTICIA

Un crónica personal de la Travesera Integral Picos de Europa

Hola a todos los amantes de las carreras por montaña, de aquello que une deporte y naturaleza, e ilusión, mucha ilusión.

Como ya os comentamos, varios amigos del club oscense Peña Guara, que participa en la organización del Gran Trail Trangoworld Aneto-Posets, acudieron a participar en la Travesera Integral Picos de Europa, con la que nuestra carrera está hermanada.

Aquí tenéis la crónica de Javier Sanagustín, que también podéis leer en http://monrasin.blogspot.com.es/2015/06/travesera-picos-de-europa-2015.html.

 

Llegamos a Arenas de Cabrales el viernes 12 de junio, por la tarde, para recoger el dorsal, unos desde Huesca y otros desde Zaragoza (Teo, Juan, Carlos, Óscar y Javier, por orden alfabético). Había elegido dos mochilas, una grande y otra chica. Al final, obligado por las circunstancias hice la Travesera con la grande, 12 litros, pues entre comida, ropa, crampones y demás, con la pequeña era imposible. Aunque otros van no con pequeña, con pequeñísima. Colocan todo rebutido, comprimido… Ya es tarde para aprender. Otra vez será.

Y antes de la carrera, para cenar, bocadillo de jamón y cerveza.

Macizo del Cornión

La carrera sale de “El Repelao”, Covadonga, a 155 m, a las 24 horas del viernes o a las 00 del sábado, una carrera con dos tiempos de salida, y que al final cuentan lo mismo.  Toca salir por la noche; una leve lluvia; más arriba habrá niebla y lluvia, por lo que, a la noche, se juntará el problema de las gafas empañadas. O sea, que haré esta primera parte de la carrera a ciegas, hasta que amanezca. Autopista al infierno.

Highway to Hell ("Autopista al infierno"), de AC/DC, es la música con la que ha comenzado la Travesera. Nos pone a todos mucha marcha. Una carrera lanzada, pues comienza por carretera y se corre bastante para no coger el tapón del inicio de la senda, que por cierto empieza muy empinada. Después ya comienza la subida con bastantes zetas muy pendientes, piedras y barro resbaladizo, en las que con mis dificultades visuales voy teniendo problemas para ver donde piso, a ratos en medio del barrizal, en el que alguna zapatilla hace ademán de quedarse clavada.

Pero lo peor estaba por llegar. En la zona de prados de la Vega de Enol, llevaba las gafas en la mano, me las voy a poner y zas, ¡no están en la mano! Parezco un atontado, me toco la cara y tampoco están, se me han caído, y ¿dónde? Miro al suelo para ver si las veo. Yo las voy a ver. Imposible, no veo “na” sin gafas, y no las tengo. Pienso en la retirada, pues sin gafas no puedo seguir, por lo que decido volver y gritar si alguien ha encontrado unas gafas. De repente, el milagro, un corredor las coge de entre la hierba mojada. ¡Unas gafas! Son las mías. Milagro, milagro de los de verdad ¡Tienes una cerveza pagada! Vuelta a empezar la carrera y ahora a correr por la pista. Después, otra vez subida sin ver, por lo que voy despacio; y la bajada desde el collado de Jou Sanctu (2.113 m) la hago medio andando, y eso que solo prohíben correr en la zona de Sedo Mesones, pero hemos hecho caso a la organización, y andamos más de lo obligado.

En cuanto va amaneciendo ya puedo correr. Llego a Caín en 6 h 39 min, algo justo de tiempo, el corte está en 7 horas. Por lo que como, bebo, pierdo de vista un rato los bastones, ¡donde los habré dejado!, los encuentro y me voy. He perdido poco tiempo.

Macizo de los Urrieles

Ahora queda una subida larga y dura, pero ya de día. Con unas vistas inmejorables, subidas brutales, hasta las Horcada de Caín, y con mucha nieve y heleros verticales, pero factibles de hacer sin crampones. Algún corredor se lo piensa mejor y se da la vuelta.

Estos dos mil metros de desnivel cuestan un buen ratico de hacer. La cuestión es poner un ritmo y “to palante”. Veo que empiezo a adelantar corredores y, cuanto más avanza la subida, más adelanto. Eso es bueno.

Momento dado”, alguien pregunta que cuánto queda para llegar arriba. Estamos en el canalón. Le contestan que unos 100 m; creo que se dejó un cero. Mal asunto. La gente va formando grupos, y cada grupo con su ritmo. Yo me animo. He ido un rato con un grupo, pero, al parar, yo sigo, y aquí, en un pequeño llano en bajada, empiezo a correr fuerte y adelanto a unos cuantos. Y en la siguiente subida, hasta el collado de la Horcada de Caín, iré adelantando a más gente. El paisaje es muy alpino, precioso, con mucha nieve y heleros verticales. He ido comiendo y bebiendo. Es una carrera para montañeros, de auténtica montaña. Hay que saber manejarse bien en la montaña, pasos aéreos, collados verticales, trepadas, heleros en subida y bajada muy pendientes. Con miedo a la montaña, mal, Con respeto, bien.

En la bajada de la Horcada de Caín, antes del refugio de la Vega de Urriellu, me lanzo por la nieve en picado y se me hace hasta corto. Ahora voy como una moto y, para no enfriarme, paro lo justo para comer, bocadillo, membrillo, plátano, y para la Collada Bonita. Dando media Vuelta al Pico, este tan famoso de los Picos de Europa, llamado Urriellu. ¿Y dónde está el Naranjo de Bulnes? Por esta vez me quedaré sin verlo, y me conformaré con el Urriellu.

Teo Gracia con el pico Urriellu de fondo en la Traveserina

Aquí hay buenas trepadas, en las que adelante a personal, buscando las zonas de trepada para no tirar piedras, pues hay zonas de roca suelta y graveras. Y tras un helero vertical y con cuerda, que yo no utilizo, pero la chica que va delante de mí se agarra a la cuerda como una posesa, llegamos a la Collada Bonita. La bajada se hace por la roca del lado izquierdo de un helero. A partir de aquí, toca correr, primero, bajando continuos heleros y, luego, ya por senda y prados, a la zona de Vega de Sotres. Unas cuantas chicas bajan en “culen  bajen”.

Macizo de Andara

Salimos del avituallamiento de la Vega de Sotres (1067 m). Enseguida subimos por un barranco, y al fondo, una brecha con un helero: Collado de Valdomingero (2140 m). Toca subir por duras pendientes, prácticamente sin senda y con el peligro añadido de los que tiran piedras. Conmigo va algún corredor que tira alguna. Les digo que procuren no tirar piedras, que se fijen más. A partir de entonces, ya no caen. La llegada al collado parece una vía ferrata, hay que trepar, tiene cadenas para asegurarse y, al final, un peligroso helero que ha dejado de serlo, pues han picado con un “jadico” unas escaleras perfectas. Ya de aquí, dura bajada hasta coger la zona de minas donde se puede correr de verdad por sendas y pistas. Rápidamente, se llega al Jitu de Escarandi (avituallamiento). De aquí, una bajada larga para subir al Collau de Pasadoiro.

Ya solo queda correr en bajada, aunque lo últimos 5 kilómetros, para algunos, es lo más duro, Senda Caoru, como dice la información técnica de la carrera, descenso peligroso por camino empedrado, estrecho y resbaladizo. Los corredores andan, y yo lo corro todo. Enseguida, bajo las escaleras que nos han colocado antes de llegar a Arenas de Cabrales, carretera y manta, perdón META.

Contento porque al final lo torcido se enderezó. Buen tiempo, segundo en veteranos 2.

Hasta ahora, de las carreras que he corrido, junto con el Grand Trail Aneto-Posets, es de las más técnicas, duras y largas subidas, duras y largas bajadas, trepadas, heleros verticales en subida y en bajada. La diferencia está en el tipo de roca, caliza en los Picos de Europa y granito en el Aneto. Montañas en estado puro.

Muy bien organizada, muchos voluntarios, y siempre con la sonrisa, que te hacen la carrera más llevadera, y eso que en altura hacía un frío que pelaba.

La carrera empezó con lluvia, humedad y niebla que me perjudicaron bastante, me hundieron en la primera parte de la carrera.

Fin de fiesta

Entrega de trofeos, y a comer. Una fabada buenísima, de la que todavía me relamo, sin flatulencias, por esta vez, regada de no un vaso, ni dos, creo que tres de sidra. Y “pa” Huesca.

Javier Sanagustín 2º clasificado en Veteranos

Posdata

El picu Urriellu es también llamado Naranjo de Bulnes.

Javisa”.

Como habéis visto, Javi Sanagustín todavía se relame de la fabada, de la estupenda carrera que realizó y de su segundo puesto en veteranos 2. Enhorabuena.

Deciros que el ganador fue otro gran deportista afincado en la provincia de Huesca, Manuel Merillas, que batió el récord de la Travesera con sus 10 h 42 min. La ganadora fue Anabel Merino. Ambos tienen una inscripción gratuita en el Gran Trail Trangoworld Aneto-Posets, en virtud de ese hermanamiento entre las dos pruebas.

Además del segundo puesto de nuestro cronista, otro de los amigos de Peña Guara, Óscar Plasín, quedó 18º.

La Travesera ha demostrado un año más que es una estupenda carrera y nos gusta estar en y con ella. Gracias por todo, amigos asturianos. No vemos.

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